Baño de Gong

Un baño Gong no tiene agua, significa bañarse en los sonidos. Es una terapia de inmersión, una experiencia sensorial donde el Gong es la principal herramienta de curación. También se tocan otros instrumentos, que tienen como objetivo ofrecer una inmersión total en una armonía disonante de sonidos restauradores. Estos sonidos impregnan todos los sentidos y las vibraciones te sumergen en un estado meditativo en el que puedes quedarte dormido o permanecer en un estado de relajación y sueño.

Los beneficios más comunes de la Terapia del Sonido son:

-Relajación. Ayuda a reducir la ansiedad y el estrés. Promueve el sueño y ayuda a reducir el insomnio

– Equilibrio mental. Calma la mente reduciendo la frecuencia de las ondas cerebrales

– Equilibrio emocional. Despeja los bloqueos emocionales y libera la energía estancada

– Profundo estado de relajación

– Mejora tu estado de ánimo

Un baño Gong funciona a través del principio de “resonancia forzada”. Esto ocurre cuando las poderosas vibraciones de un objeto (el Gong) cambian las vibraciones de otro (nuestro Cuerpo) y hacen que se sincronice con él.

Todo en la naturaleza está en estado de vibración; cada roca, cada animal, cada objeto tiene una frecuencia de resonancia.  La resonancia es la vibración natural de un objeto.  Cada célula y órgano de nuestro cuerpo tiene resonancia. Cuando se toca el gong, las células que no resuenan o están “desafinadas”, se sincronizan con los sonidos producidos por el gong y comienzan a resonar con ellos.

Como el Gong es un instrumento de resonancia total, incorpora todos los tonos del espectro sonoro, independientemente de si podemos oírlos o no y, por esta razón, es la herramienta perfecta para la resonancia forzada. Nos sincronizamos con los sonidos que nos rodean todo el tiempo, pero casi nunca nos damos cuenta.  A veces positivamente, como cuando escuchamos música de relajación y nos sentimos tranquilos y otras negativamente, como cuando estamos rodeados por el ruido del tráfico y nos sentimos ansiosos y nerviosos.

El sonido llega a nuestro cerebro a través de los oídos y afecta a nuestro sistema nervioso, ritmo cardíaco, respiración y ondas cerebrales.

El Gong disminuye la frecuencia de nuestras ondas cerebrales y nos lleva automáticamente a un profundo estado de relajación, un estado trascendental de sueños.

El cerebro no puede analizar o clasificar los sonidos producidos por el Gong, por lo que se rinde, permitiendo que el hemisferio izquierdo del cerebro se detenga y produzca ondas cerebrales de baja frecuencia.

Ya puede ayudar a tratar muchas condiciones como el estrés, el insomnio y la ansiedad, pero hay infinitas posibilidades de usar el sonido para mejorar todos los aspectos de nuestras vidas si sabemos cómo aprovecharlo.

 

El sonido es la forma más antigua de curación y está destinado a ser la medicina del futuro.